jueves, 20 de agosto de 2009

La piratería llegará a los libros


Tengo la suerte de contar entre mis amigos a músicos, actores y actrices, algún director de cine y otras personas de la cultura en general, y siempre que en reuniones hemos hablado de la piratería los que nos dedicamos a escribir libros nos quedamos, me quedo, un tanto fuera de juego porque a nosotros casi no nos piratean. Ese cuento se acabará con el e-book, y todo el sector editorial debe prepararse para esa llegada, aprender de los errores de otros sectores y adaptarse a lo inevitable.
¿Qué es el e-book? Es una pantallita electrónica del mismo tamaño que un libro convencional a la que le puedes meter libros y leerlos más o menos igual que en el papel, sólo que le caben cientos, de ejemplares diferentes. Con eso no te hace falta llevarte a biblioteca de vacaciones, por ejemplo.
¿Qué diferencias hay entre la piratería editorial y la musical o de DVD´s por ejemplo? La básica es que para escuchar música pirateada o ver una peli del top manta no hace falta cambiar de hábito. La música la escuchar en un CD, en el coche... igual que antes, las pelis las ves en el DVD de casa o en el ordenador, igual que antes. Pero para leer un libro hará falta el e-book, que no tiene hojas que pasar, que es otro aparatito en casa y que no es lo mismo leer en pantalla, por muy buena que ésta sea. Estos son los motivos por los que esta tecnología que ya existe hace años, aún no se haya masificado.
¿Qué debe hacer la industria editorial? No entrar en guerra con lo inevitable. No prohibir. Hagamos que comprar libros electrónicos sea tan barato que merezca la pena, demos contenidos que sólo estén en los formatos legales... 
De todas maneras, sigo siendo escéptico con los e-books, seré un carca, pero la magia de las páginas de papel, la claridad de lo impreso aún tardará en llegar a lo electrónico.

6 comentarios:

Alfonso dijo...

Ummm, yo creo que la piratería contra los libros ya se da. Hay por ahí un dvd con diez mil libros en pdf. Diez mil. Y que lo puedes leer fácilmente con un papyrus, lector de pdfs electrónicos, que está en los supermercados a 300 euros. Los he visto como se leen y son comodísimos, en tinta negra, no molesta a la vista. Son caros todavía, aunque amortizas si quieres imprimir los pdfs.
Auguro que las editoriales en breve también se van encontrar con este problema de la piratería.
Es increíble que una película se estrene hoy, y mañana ya está en la red. ¿Quién la copia? ¿Alguien que está en la sala o alguien que tiene acceso a las películas? No me quiero ni imaginar algún listo que tenga acceso a las obras en las editoriales y se dedique a pasarlas.
Además los libros tienen otro problema, ocupan muy poco. No tienen el problema de las películas. Un libraco como El Conde de Montecristo puede ocupar tres megas. Ya ves. Esto dará mucho que hablar. ¡Saludos!

Anónimo dijo...

A mí no me gusta esto del libro digital. me parece más incómodo que el libro de siempre (lo de la pantalla debe cansarte más la vista, ¿no?) y me encanta poder subrayar frases que me gustan, ideas... ¡Cómo he hecho con el tuyo, Sergio! No me convence, se pierde el romanticismo de los libros que van amarilleando, que te acompañan y envejecen contigo. un beso no digital y pásalo muy bien en Mérida. Lidia.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Lidia. El Quijote de mi Sparren no es igual que el que tú tengas en casa. Les han pasado cosas distintas, y las cicatrices y las arrugas cuentan también historias distintas. Por eso no me vale cuando me pierden un libro y me compran otro igual... porque no es el mío. Abrazo mientras susurro "qué va a ser de mí"...

Jam dijo...

A la pregunta de Alfonso sobre quién piratea las películas, hay para todos los gustos, desde productoras competidoras a clientes P2P... Cada día aparecen más copias de DVD promocionales y menos grabaciones en salas.

Respecto al post, estoy de acuerdo, en las editoriales parece haber un desconocimiento total sobre la piratería (o eso o se hacen los tontos). Que Carmen Balcells diga que ella no venderá los soportes sino los contenidos es de una ingenuidad pasmosa, ya que esos contenidos que pretende vender están disponibles en emule o en buscadores como "libro-s.com". Como dice Alfonso, hay bibliotecas completas por géneros, temas, autores... a un golpe de ratón y que ocupan poco menos que un cd...

Lo que se debe plantear es un cambio de negocio radical. Tal y como está planteado a día de hoy no funcionará: O se adaptan o mejor que ni se planteen pasarse al libro digital...

Anónimo dijo...

Pues Nada. Papel y tinta. Negro sobre blanco. Que ya hemos perdido mucho...

trabajdora en el mundo del libro dijo...

Creo que en todo lo que hay sobre el libro electrónico la gente se queda en lo obvio: la pantalla, el amor al papel y esas cosas. La pantalla no tiene ningún problema porque ya es negro sobre blanco y no da problemas. Yo era de las que decía que siempre me compraría el periódico y aquí estoy, desayunando leyendo el periódico por internet. Subrayar, en mucho ebooks también se puede. La compra de pdf's, supongo que será sencillisima... Eso sí, si las editoriales ceden y venden los libros a bajo precio los autores van a cobrar poquísimo de derechos de autor (que se lo pregunten a los que ya lo han intentado que encima son de los grandes), incluso en los casos en los que ellos mismos vendan sus pdf's lo que van a cobrar por su obra va a ser irrisorio y mucho autores (de esos que no llegan a 1000 ejemplares vendidos ni de coña) llorarán y llorarán por no ser pirateados.