martes, 5 de febrero de 2013

The Tokyo Shimbun como ejemplo de uso de la realidad aumentada en prensa. ¿Y si no estamos muertos?

Una de las obligaciones de un editor de prensa (también de prensa gratuita) es dotarse de las herramientas necesarias para poder estar al día de lo que hacen otros para, si es posible, implementar nuevas ideas en tu cabecera. La AEPG, aparte de otras muchas cosas, te da la oportunidad de compartir ideas de gente que está en otro territorio y que resuelve tus mismos problemas de forma diferente y, porqué no reconocerlo, mejor.
Pero hay veces que esas ideas no llegan de ese contacto directo sino de más lejos. En este caso casi no puede llegar de más lejos: Japón. Bien es sabido por aquellos que me han oído hablar alguna vez de mi obsesión por hacer compatible las nuevas tecnologías con la prensa en papel. He hablado de cómo deben "estar" las cabeceras gratuitas en la red, siendo algo más que un periódico, conformando un portal que aglutine contenidos escritos, audiovisuales, sonoros; que tenga ofertas publicitarias, couponing, e-commerce, e- learning, que estén presentes en las redes sociales... Mas cosas por el mismo precio: 0.
Sin embargo, no hemos hablado casi nunca de cómo tienen que cambiar los periódicos en papel para seguir siendo atractivos a una sociedad que sin duda ya no es la que era. Los códigos QR han sido un cambio en los medios escritos gracias a los cuales uno puede obtener información adicional a la noticia que acaba de leer. Está bien. Pero hacen falta más ideas... Y aquí hay una:
La realidad aumentada está todavía en pañales y sin embargo está llamada a cambiar nuestra manera de relacionarnos con nuestro entorno. Sus usos están todavía muy limitados pero va a ser una auténtica pasada cuando sus contenidos sean de verdad buenos. Y vamos camino de ello. la prensa gratuita no puede estar al margen de ese avance y en Japón se han dado cuenta de ello usándola para atraer a nuevos lectores: Los más pequeños de la casa.
Todavía recuerdo cuando salió "El pequeño País", un suplemento para niños que devoraba cuando tenía once o doce años mientras mi padre leía editoriales y noticias de España y el mundo. Sin duda ayudó a que me costumbrar a leer prensa. Hoy las cosas son diferentes y las viñetas no bastan para atraer a un lector infantil del S XXI. Por eso la realidad aumentada puede ser un buen gancho.
De todas maneras, las posibilidades de la realidad aumentada van mucho más allá de cuatro dibujitos que se mueven para atraer a los niños. Imagina una revista inmobiliarias cuyos pisos casi puedan "verse en 3D" al aplicarse el móvil, o revivir un gol de un Madrid- Barça; o ... Imagina. Decóa Jobs que es más difícil imaginarlo que hacerlo posible.
PD: Gracias a Diego por el video. Voy a tener que pagarle comisión por darme tanta información útil para este blog.




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