jueves, 26 de marzo de 2009

Una operación

Odio los hospitales, que no los médicos. Siempre que entro en uno me pregunto ¿por qué a mi? Pero la respuesta nunca la encuentras en esas paredes ni en la providencia ni nada de nada. Somos máquinas imperfectas y simplemente nos rompemos por muy bien que nos usemos y ni te cuento si no nos cuidamos.
Mañana vuelvo al hospital. Una intervención más molesta que peligrosa me tendrá fuera de juego unos días. Es por eso que quiero excusarme si algún día falto a mi cita con esta bitácora. Espero que no sea así y que en mis diez día de convalecencia pueda seguir contando mi versión de las cosas que pasan a mi alrededor, intentando aportar siempre una perspectiva diferente.
Por eso pido a todos los que siguen estas reflexiones que sigan haciéndolo, que no la abandonen ya que compartir unos momentos con la gente es lo que me ha llevado a tener un mínimo seguimiento.
Espero poder contar como me ha ido mañana mismo.
Besos y abrazos a todos y todas

4 comentarios:

Verònica dijo...

Hola Sergio, bastante tiempo estuve en hospitales, entiendo tu sentimiento y solo espero que no sea nada grave y te dejo mis deseos de que todo este bien y pronto seguir leyendote. UN ABRAZO FUERTE, me gustaria dartelo. Vero.

Aurora dijo...

Que te vaya muy bien en la intervención, mucha energía de la buena para que pases bién tú convalecencia y te recuperes muy pronto!!!
Besos y abrazos para ti también, sobre todo para mañana!!!
Aurora.

Alfonso dijo...

No será nada hombre, mucha suerte :)

laportademanolomartinez dijo...

No puedes perder más tiempo en el hospital. Quienes te leemos te necesitamos aquí.Pues venga.

Que todo vaya bien. ¿ Los abrazos ciberneticos tambien dan energía? Pues ahí llevas uno.