jueves, 19 de diciembre de 2013

Marta Robles

Puedo contar con los dedos de una mano las veces que no he estado con Marta en Nochebuena. Este año creo que tendré que usar un dedo más. Aunque siguen siendo pocos, no me gusta. En mi familia somos muy afines al "Clan Crespo" así que...
En esas noches de alegría con la familia, los Crespo cantan, casi todos lo hacen bien (menos yo, claro) y tocan mogollón de instrumentos. Así que casi nadie reparaba en los progresos de la pequeña Martita que, durante años, era una más de las que sacaba la guitarra en una fiesta con decenas de poetas.
Pero poco a poco, sin hacer ruido, Marta ha ido buscando su sitio en el mundo y sacando lo que lleva dentro. Ahora ya no toca la guitarra en las fiestas de casa, lo hace en teatros abarrotados ante cientos de personas que la escuchan embelesados con Las Migas con las que ha conseguido un éxito merecido. Son buenas, lo saben, y lo explotan.
Sólo hemos trabajado juntos para una cosa y me ha dejado con ganas de más. A ver si hay suerte y podemos hacer más cosas. Mientras, ella también comienza a volar sola, de vez en cuando. os dejo un pequeño vuelo. Lástima que no la vaya a ver en Nochebuena. Le exigiría que me lo tocara en el salón de su casa o en el de nuestra tía Pilar.
Flipad.



1 comentario:

Marcos C dijo...

IMPRESIONANTE, como toca la niña. Me ha dejado con la boca abierta.

FELIZ NAVIDAD FAMILY