Temazo.
Es lo que tiene internet... Esta canción no está en el cd de Russian Red pero podemos escucharla gracias a que alguien la cuelgue.
Temazo.
Es lo que tiene internet... Esta canción no está en el cd de Russian Red pero podemos escucharla gracias a que alguien la cuelgue.

Una mujer afgana, el mismo día, tiene un alto riesgo de morir durante el parto (una de cada ocho fallecerá por complicaciones antes o después de dar a luz), que muy raramente será asistido (14%). Esta mujer, que sólo ha ido al colegio cinco años y no ha accedido a anticonceptivos modernos (sólo el 16% los usa), vivirá casi la mitad que la noruega: 44 años. Durante su vida, probablemente tenga que sufrir la pérdida de al menos uno de sus niños antes de que llegue a los cinco años por alguna enfermedad fácilmente evitable.
Este es el relato simple que permiten dibujar las cifras del índice anual que publica la ONG Save the Children (en inglés), que muestra, por undécimo año, los mejores y peores países del mundo para ser madre. La diferencia entre vivir en Noruega o en Afganistán, el primer y el último clasificado este año, se mide con indicadores de la salud, la educación o las condiciones económicas de madres y niños.
Después de Noruega, Australia, Islandia, Suecia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Finlandia, Países Bajos, Bélgica y Alemania encabezan el ranking de este año. España se encuentra entre los mejores lugares del mundo para ser madre, en el puesto 13º de los 43 que componen el grupo de los países más desarrollados. De los 160 países que conforman la lista (se incluyen aquéllos de los que existen datos suficientes), Afganistán, Níger, Chad, Guinea-Bissau, Yemen, República Democrática de Congo, Malí, Sudán, Eritrea y Guinea Ecuatorial son los peores.
De la lista han desaparecido varios depredadores como en Somalia donde, en diciembre de 2008, cesaron a Mohamed Warsame Darwish, el jefe de los servicios de inteligencia y autor intelectual de varios raídas muy violentos, detenciones arbitrarias y disparos premeditados a los escasos periodistas del país. En Nigeria ha perdido su poder el SSS, servicio de seguridad del Estado. Desde hace poco, la policía nacional, y más particularmente su responsable Ogbonna Onovo, aparece en el país como el principal protagonista de las exacciones cometidas con la prensa. A la policía, que ya estaba mal formada antes, se le anima a usar la violencia con los periodistas, a fin de alejar a los testigos de sus operaciones.
A causa del actual conflicto larvado, los profesionales de la información en Irak tienen que enfrentarse a peligros reales para llevar a cabo su trabajo. Aunque la situación mejora poco a poco y la violencia afecta más a la población en general, y menos a los periodistas en particular. Ésa es la razón por la que Reporteros sin Fronteras ha retirado a los grupos islámicos de los depredadores. Un poco más al sur, en el Golfo Pérsico, Ali Abdulah Saleh, presidente de Yemen, ha hecho su aparición en la lista. Desde hace un año, el poder yemenita se ha endurecido: creación de un tribunal especial para delitos de prensa, una decena de periódicos perseguidos, una docena de periodistas inmersos en procesos…No debe filtrarse nada de las dos guerras sucias que el régimen lleva a cabo en el norte y el sur del país.
Resultaba difícil no adjudicar un lugar especial a las milicias privadas de Filipinas tras la masacre de medio centenar de personas, entre las que había 30 periodistas, cometida el 23 de noviembre de 2009 por secuaces del gobernador local de la provincia de Maguindanao. Las circunvoluciones de la justicia filipinas ponen de manifiesto la falta de voluntad política para juzgar a los responsables, ya que se trata de apoyos muy cercanos, y demasiado importantes, para la presidenta Gloria Macapagal-Arroyo. Prevalece la impunidad.