jueves, 27 de noviembre de 2008
Es el momento de que las administraciones aumenten el gasto en comunicación
martes, 25 de noviembre de 2008
Facul y los cuentos perdidos

Para Facul, era lo más importante del mundo. Ver las caras de los niños era el mejor regalo, mejor incluso que las monedas que recibía a cambio y que apenas si le llegaban para pagar una cama en un pequeño hostal en el que vivía desde que se quedó solo. Facul había perdido a su esposa y a su hijo en un accidente y ahora se ganaba la vida haciendo lo mismo que hacía cada noche a su pequeño: Contando cuentos.
La verdad es que no se los preparaba antes ni mucho menos. Facul comenzaba a hablar y la historia salía sola, era como si su boca cobrara vida propia y se supiera la historia antes que él mismo. Por eso nunca se preocupó por saber qué iba a decir hasta el momento mismo de decirlo.
Aquella mañana el día había amanecido un tanto gris y oscuro, pero era domingo y tenía que ir al parque a contar alguno de sus cuentos. A pesar de que podía llover la sola idea de que hubiera niños esperando una de sus historias podía más que todo el frío del mundo. Así que se vistió con la ropa de siempre, se puso un viejo abrigo y se fue donde siempre.
Cuando llegó vio un grupo de niños acompañados por sus padres. Estaban un poco malhumorados porque llegaba tarde y estaba haciendo mucho frío. Algunos padres se habían marchado ya a casa por miedo a mojarse y otros incluso le recriminaron su tardanza. Facul les pidió que se sentaran, dio media vuelta para concentrarse y pasados unos segundos dijo:
- Había una vez… Y entonces, se quedó callado.
Los niños miraron extrañados esperando a que continuara. Facul intentó seguir con la narración pero las palabras no salían de su boca y eso le puso muy nervioso. Los padres de los niños que ya estaban algo molesto le pidieron que siguiera de una vez, pero el pobre contador de cuentos no encontraba las palabras para continuar. Nunca le había pasado. Asustado, se metió las manos en los bolsillos, como si buscara algo, pero allí no encontró respuestas y a todo esto comenzó a llover.
Los murmullos se hicieron más grandes, los niños comenzaron a levantarse abandonando el tradicional corro que se formaba y los padres decían sentirse estafados. Facul se sentía cada vez peor. Ahora también tenía miedo, las palabras seguían sin salir y su mente busco una historia de las que ya había contado en otra ocasión, aunque fuera repetida, a lo mejor aquellos niños no la habían escuchado nunca. Pero tampoco recordó ninguna. Muy nervioso, y mientras los padres se marchaban con sus hijos Facul dijo casi llorando:
- ¡He perdido mis cuentos!
Los padres apenas si le escucharon. Cada vez llovía más fuerte y en poco tiempo Facul se quedó solo en medio del parque. No sabía qué le había pasado. No podía entender dónde estaba su imaginación, era extrañísimo que no se le ocurriera ninguna historia.
Anduvo por el parque largo rato, sin rumbo ni dirección y apenado por lo que le había sucedido. Si no encontraba una solución pronto se quedaría sin niños a los que contar historias y perdería el trabajo. Y en esas estaba cuando un niño con cara de ratoncito se le acercó. Facul ni se había dado cuenta de su presencia hasta que el niño le tiró del abrigo.
- ¿Qué te pasa? Preguntó el niño.
- He perdido mis cuentos. - Contestó Facul.- Estaban en mi mente y no los encuentro.
- ¿Te los han robado? Insistió el niño con cara de ratón.
- No lo sé. Puede ser. Estaban ahí y hoy, de pronto, cuando he ido a buscarlos ya no estaban. Explicó Facul.
- Hay veces que perdemos cosas que siempre estaban ahí. Y hay veces que lo que nos pasa es que no hemos mirado bien. Dijo con aire distinguido el pequeñajo.
- ¿Cómo te llamas? Preguntó Facul extrañado ante las palabras del niño.
- Me llaman Clatchan.- Dijo el niño con cara de ratón.- ¿Quieres que te ayude a buscar tus cuentos? Creo que sé cómo encontrarlos…
- Si. Pero no sé cómo me vas a ayudar. Dijo Facul desconsolado.
Ambos comenzaron a andar por el parque mirando hacia todas partes. Facul no entendía porqué había que hacer aquello pero Clatchan insistía en que era necesario que se fijara en todas las cosas que había allí. Así que el contador de cuentos su puso a mirar a los árboles y a pequeños arbustos, a los bancos y a las papeleras. Entonces se dio cuenta de la cantidad de animales que había en el parque y en los que nunca había reparado. En los árboles un sin fin de pájaros se acurrucaban en sus nidos pero al verles pasar le saludaban. Todos conocían a Clatchan y le preguntaban qué hacía con Facul dando un paseo bajo la lluvia.
- Ha perdido sus cuentos y los estamos buscando. So los veis por alguna parte no dudéis en llamarnos, por favor. Les contestaba ante la asombrada mirada de Facul.
Fijándose en todo Facul se dio cuenta de la cantidad de cosas que había en el parque y que nunca había visto. La verdad es que era un parque precioso, lleno de cosas por todos lados y todas muy bonitas a pesar del día tan feo. Cuando lo hubieron recorrido entero Clatchan le dijo que se fuera a su casa y que por el camino hiciera lo mismo, que mirara por todas las calles por si encontraba los cuentos. Quizás los había perdido al ir hacia allí. Si no los encontraba podía volver al día siguiente y seguirían buscando.
Facul no entendía muy bien qué se proponía el niño con cara de ratón pero decidió hacerle caso. No tenía nada que perder. Los cuentos siempre habían estado en su cabeza y era un poco raro buscarlos por las calles, pero fue todo el camino fijándose en todo por si los veía. Miró por todos lados sin éxito, sólo acertó a darse cuenta de la cantidad de cosas que había en el camino a su casa y que jamás había visto, era como si viera una ciudad nueva, llena de cosas y de gente por todos lados. Vio una señora mayor con un enorme carro lleno de algo que no sabía qué era, un señor paseando con su perro, una niña que corría calle abajo al encuentro de su padre. Pero ni rastro de sus cuentos.
Agobiado, volvió al parque al día siguiente. Estuvo esperando un rato a Clatchan pero no le veía. Ya estaba a punto de marcharse cuando sin darse cuenta lo tenía sentado justo a su lado.
- ¿Has encontrado tus cuentos? Preguntó el niño con desparpajo.
- No. Contestó abatido Facul.
- Entonces hay que volver a buscarlos. Dijo Clatchan al tiempo que se ponía de pie y comenzaba a andar.
Estuvieron mirando todo el rato por el parque sin resultado. Esta vez, además de los pájaros del día anterior también vieron una ardilla que subía a un árbol con prisa. La ardilla dijo que aquel parque estaba lleno de cuentos perdidos, pero que él no podía decir dónde estaban porque sólo podía encontrarlos aquel que los hubiera perdido. Facul la miró emocionado y siguió buscando. Aquella era una buena pista así que aunque no encontró nada ese día volvió al día siguiente y al otro y al otro y así estuvo toda la semana.
Llegó el domingo y Facul no había encontrado sus cuentos y era el día en el que los niños iban al parque a escuchar sus historias. Sabía que no podía defraudarles una vez más o es posible que sus padres no les llevaran más. Asustado, fue al parque más temprano que de costumbre, era su última oportunidad. Cuando llegó el día tampoco0 era muy apetecible y estaba lleno de nubarrones, aun así, nada más llegar se puso a buscar sus cuentos. Pero no los encontraba. Vio un enorme globo que se hacía más y más grande y pensó que quizás estuvieran allí pero al llegar se dio cuenta de que no. Estaba desesperado. Entonces, una vez más, se dio cuenta de que Clatchan estaba junto a él.
- ¿Los has encontrado? Preguntó en niño.
- No. Ya no sé dónde buscar. Me he pasado toda la semana mirando el parque y las calles y no los he encontrado. Dijo el pobre de Facul.
Los niños comenzaron a llegar y a situarse alrededor del contador de historias. Se sentaron todos juntos esperando que comenzara una de sus historias. Entonces Clatchan le dijo sonriendo:
- Ya has buscado tus cuentos fuera de ti. Ya has visto cosas que estaban a tu alrededor que ni siquiera habías visto. Es hora de que busques tus cuentos dentro de ti. Donde siempre han estado. Cierra los ojos y piensa en historias.
Facul no le entendió muy bien al principio pero los niños comenzaban a murmurar sin entender porqué no comenzaba así que se puso en pie, se dio la vuelta y comenzó a pensar y a buscar en su interior. Así de pronto no le venía nada a la cabeza ni a la boca, pero de pronto se acordó de las palabras de Clatchan y recordó a los pájaros, a la ardilla, a la mujer que vio por la calle con aquel carro enorme y por último recordó el globo. Entonces, se dio la vuelta, miró a los niños y dijo a los niños con voz grave:
- Esto era una vez una ardilla que se hizo una apuesta con un pájaro para ver quien volaba más alto… Y entonces la ardilla se hizo amiga de una anciana que llevaba un globo en un carro enorme… y entonces el pájaro le dijo a sus polluelos que había que confiar en uno mismo y mirar alrededor…
¡Le había salido un cuento precioso! Cuando terminó los niños aplaudieron un buen rato y los padres le dieron unas buenas monedas, muchas, muchísimas. Todos estaban encantados y Facul también.
Poco a poco la gente se fue marchando y Facul se quedó sólo en el parque. Entonces se acordó de Clatchan y le buscó por todas partes sin encontrarlo. ¿Dónde se había metido? Quería darle las gracias por haber encontrado sus cuentos y haberle enseñado a recuperarlos. Miró por todos lados pero no estaba así que decidió marcharse. Entonces, un niño con cara de pato se acercó y le dijo:
- ¿Eres Facul?
- Si. Respondió el contador de historias.
- Me llamo Marfusca, soy amigo de Clatchan. - Dijo el niño con cara de pato.- Se ha tenido que marchar, pero me ha dejado un recado para ti.
- ¿Siii? ¡Dime, qué te ha dicho! Dijo Facul emocionado.
- Siempre estaré con tus cuentos… Y en la tienda de la esquina.- Dijo Marfusca señalando hacia una tienda que había junto al parque.- Ahí también vivo yo.
Facul se giró y vio una tienda. No entendía muy bien qué quería decir Marfusca pero cunado se dio la vuelta otra vez para preguntarle el niño con cara de pato había desaparecido.
El contador de cuentos se levantó y se acercó a la tienda y poco a poco fue entendiendo. ¡Era una tienda de animales! Facul se asomó al escaparate y allí vio un ratón con cara de niño que daba vueltas a una rueda y que parecía saludarle. El hombre, miró al ratoncito y le dijo:
- Gracias Clatchan, muchas gracias por todo.
lunes, 24 de noviembre de 2008
From Hell, belleza impresa en la tragedia.

Ya he hablado aquí de mi fascinación por Calvin y Hobbes de Bill Watterson, pero hoy quiero hablar de "From Hell" de Alan Moore y Eddie Campbell. Un cómic de 600 páginas que cuenta como nadie la famosa historia de Jack el Destripador.
From Hell ha sido premiado en todo el mundo y cuenta con un guión impresionante, adaptado al formato del cómic y que quizás no fuera posible llevar a otro formato, de ahí el rotundo fracaso y escasamente fiel de su versión cinematográfica dirigida por los hermanos Hughes y protagonizada por Johnny Depp, Heather Graham e Ian Holm.
La historia no se lee como un cómic normal, uno tiene más la sensación de estar viendo una película, un documental de la BBC o un híbrido de las dos cosas a la vez que lee. Es extraño, como todo lo que rodea a Jack. Unas trágicas muertes de cinco prostitutas y un asesino que jamás apareció.
Sobre la historia... Bueno, quienes conozcan mi trayectoria no se sorprenderán si digo que me ha dado buenas ideas... para escribir nuevas historias que asusten al respetable.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Yellow-Yann Tiersen
Creo que la música de Yann Tiersen es la única que me hace llorar de alegría. No puedo evitarlo. Esta canción se llama Yellow y es del último disco de Tiersen que salió en Francia en julio de este año. Sed trata de la banda sonora de un documental llamado Tabarly en honor a un navegante francés.
En esta deliciosa rareza el bretón nos traslada a su particular mundo de pianos, banjos y violines. De vuelta a sus tradicionales instrumentos y lejos de las guitarras de Les Retrouvelles.
Yellow en inglés significa lo que todo el mundo sabe, amarillo. Pero también puede significar cobarde. Tiersen y Coldplay comparten fan (yo) y nombre de tema (el del Coldplay es anterior) pero no significado.
Una recomendación. Cierren los ojos y piensen en cosas bonitas o en personas que adoran. No falla.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Rueda de prensa de La Banda en la Isla de la Magia
El Festival de cine de Huelva hace un resumen diario de lo acontecido allí. Aquí os dejo un resumen de la rueda de prensa de la presentación de lapelícula La Banda en la Isla de la Magia con imágenes de la peli intercaladas... para que os hagais una idea de la factura.
Espero que guste.
jueves, 20 de noviembre de 2008
La prensa gratuita se reúne en Cataluña

Los catalanes son los mejor organizados para casi todo. Para esto de la prensa gratuita también. Mientras en el resto de España nos cuesta entender que es bueno asociarse ellos desde hace tiempo conformaron una organización que a base de tener asociados y saber moverse, han conseguido ser la voz autorizada de la prensa gratuita en Cataluña y sin ellos no se puede hacer nada en este campo. Por eso no es de extrañar que hayan organizado las mejores jornadas que hay en España sobre este campo. Unas jornadas que comenzaron ayer con un notable éxito de participación y asistencia.
Vienen los mejores, los más entendidos, los que están llamados a dar luz a los editores y periodistas que trabajan en la prensa gratuita. Son unas jornadas dedicadas a la mayoría de editores, osea, aquellos que tienen una, dos o tres cabeceras en un área de influencia relativamente pequeña, que tienen problemas y preocupaciones muy diferentes a los grandes diarios gratuitos cuya guerra va por otro lado.
Hoy me uno a ellos con la esperanza de poder aportar mi granito de arena y mis escasos conocimientos al respecto. Aquellos que me dan la experiencia de llevar más de diez años editando 12 cabeceras en la provincia de Sevilla con mucho esfuerzo e imaginación.
Pero si es importante escuchar lo que tienen que decir los ponentes, todos de gran renombre en el sector y de reconocido prestigio, lo más interesante vendrá, como casi siempre, del contacto con el resto de los editores que acuden al evento. Escucharles, aprender de ellos es siempre muy gratificante.
martes, 18 de noviembre de 2008
La Banda en la Isla de la Magia pasa la prueba del público infantil en el Festival de Huelva

Los gritos llegaban a la ría. No, no eran gritos de angustia o de pena. Eran los niños de Huelva esperando en las puertas de la Casa Colón para ver la presentación de la película La Banda en la Isla de la Magia. ¡Felipe!, ¡Felipe! o ¡Tutti!, ¡Tutti! eran los que más sonaban, aunque también aclamaban a Mara y a Fabio, los cuatro presentadores del popular programa infantil de Canal Sur, La Banda y protagonistas de la cinta.
Luego entramos todos a ver la peli y... ¡Gustó!
Ahora vendrán los críticos a decir que la peli es tal o cual. Que si los actores, que si el guión, que los efectos o lo que quieran, están en su derecho y además les pagan por ello, que leche. Pero yo me quedo con los gritos de los niños onubenses, con sus silencios en los momentos más emocionantes... y con sus aplausos verdaderos del final. Lo demás, todo lo demás, me da igual.
Desde aquí quiero felicitar a mi hermano Gonzalo, director de la película, por haber cumplido un sueño que tuvo hace años. Quería hacer cine. A algunos les sonó extraño, extravagante. Gon, eres director.
A mi hermana Pilar. Que tuvo otro sueño. Quería ser actriz. A otros les sonó igual de extraño y poco realista. Pilar, eres una pedazo de actriz que muchos van a descubrir.
Y quiero felicitar a los demás actores, a los chicos de La Banda y al resto, porque han hecho suya una historia que un día sólo estaba en la mente de un loco haciéndola creíble para todos.
Y a todo el equipo. Desde la producción a los de arte, a los eléctricos y a la dirección de fotografía, que le han dado la atmósfera que necesitaba la peli.
Y por último quiero felicitar a la RTVA y agradecerles que hayan apostado por un proyecto como éste. Gracias Rafael, José Antonio, Inmaculada, Marisa y Fidel. Así da gusto.
Cuando vayáis a ver La Banda en la Isla de la Magia os vais a encontrar una peli de aventuras para niños pero que también puede gustar a mayores. Es una historia de magos, hechiceros, héroes conocidos y anónimos que saltan en el tiempo gracias a las atracciones de un parque temático. Buena opción para las Navidades.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Este martes se presenta la película La Banda en la Isla de la Magia

El Festival Iberoamericano de Huelva acoge este martes la presentación de la película La Banda en la Isla de la Magia en cuyo guión he "participado" por decirlo de alguna manera. Hace más de un año que mi hermano y socio Gonzalo vino con una idea para una peli: "Alguien quiere robarle la alegría a los niños y los chicos de La Banda tendrán que salvarlos". De ese concepto a lo que se verá este martes mucha gente ha trabajo en un proyecto apasionante. Se trata de una peli de aventuras para niños, un género muy poco visto en producciones españolas y que estoy seguro va a sorprender a mucha gente por lo logrado.
Para mi ha sido un reto divertido. Me tuve que patear el parque temático de Isla Mágica ya que allí se debía desarrollar la historia y hacer de ese mundo ficticio uno verdadero en la ficción. todo muy paradójico. Además, al tener que contar con unos personajes ya conocidos como son los chicos de La Banda sus caracteres debían ser compatibles con la visión que tienen de ellos los niños andaluces.
Sé que la peli es la ilusión de mucha gente, de dentro de Canal Sur y de fuera, espero que el resultado no les defraude. De todas maneras, es de agradecer la confianza depositada en el equipo por parte de los directivos de Canal Sur, ya que se trataba de un proyecto caro y arriesgado.
Yo estoy feliz y ahora os toca a todos decir si es para estarlo o no.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Hoy comienza Evento Blog España 2008
es hora de saber qué se cuece en este mundo imaginario, de aprender de los que más saben, de compartir momentos con gente que tiene parecidas inquietudes y los mismos problemas. Ha llegado el momento de averiguar lo que nos espera en un futuro que ya está aquí. La web 2.0 es una realidad y ya hay algo más.
El programa es espectacular. Voy a intentar contar lo que vea y escuche cada día, aunque no prometo nada. Los días son cortos y las noches largas, sobretodo los fines de semana.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Manifiesto en apoyo de Luis García Montero

El catedrático de la Universidad de Granada, Luis García Montero, ha sido condenado por injurias graves a un profesor de su mismo departamento que viene sosteniendo, desde hace años, que Lorca era un fascista asesinado por los suyos y que Ayala fue valedor del fascismo. El condenado, ha decidido no recurrir la sentencia y abandonar de manera definitiva su docencia en la Universidad de Granada.
Luis García Montero, dijo que la Universidad de Granada tenía un problema, el de ese profesor disparatado que somete a sus alumnos a un adoctrinamiento insensato. Ahora, la Universidad de Granada tiene dos problemas: ese presunto profesor, cuenta con un incomprensible refrendo judicial para seguir propalando sus felonías, mientras la Universidad pierde a uno de sus mejores profesores. Enhorabuena.
Todos nosotros, profesores, alumnos y ciudadanos, nos sentimos condenados por esa misma sentencia y queremos hacer público nuestro refrendo a la fecunda trayectoria del catedrático Luis García Montero, al valor de su magisterio y a su contrastada defensa de la dignidad de las personas y las instituciones libres. Perdemos a alguien muy valioso y nos quedamos con lo que hay. Y no sabemos callarnos.
Benjamín Prado, Miguel Ángel Aguilar, Miguel Ríos, Mariano Maresca, Juan Vida, Caballero Bonald, Joaquín Sabina... y Sergio Crespo